La Biblioteca Artiguista







INICIO > LA EMANCIPACION > BLANDENGUES




   




EL CUERPO DE BLANDENGUES
Sus inicios

A continuación se transcribe la conferencia dictada en el año 1938, en instalaciones del Regimiento "Blandengues de Artigas" de Caballería Nº 1 por el Señor Azaróla Gil, diplomático, historiador y publicista.


Esta unidad militar tuvo su antecedente en la creación de tres Compañías que el Cabildo de Buenos Aires se vio obligado a ordenar, en 1752, para defender las fronteras de su vasta jurisdicción contra las depredaciones de los indígenas.

La cooperación del Gobernador Andonaegui parece haber sido precaria; carecieron los soldados de vestuario militar; su armamento fue heterogéneo; y pocos años después de prestar servicios en lejanos fortines, las tres Compañías hubieron de disolverse bajo la amenaza de la miseria... Sin embargo, los servicios de esta tropa eran de tal eficacia, que se logró arbitrar los recursos necesarios a su manutención y paga. El gobierno de Vertiz tornó próspera la situación de! Regimiento. El número de sus Compañías fue aumentado a seis, dotándoselas de uniforme y mejor armamento. El Cuerpo perduró bajo su denominación colonial hasta 1810, en que su jefe, el Coronel don Antonio de Olavarría propuso y obtuvo que se cambiase su designación dándosele la de Regimiento de Caballería de la Patria.

La creación del Cuerpo Veterano de Blandengues de la Frontera de Montevideo fue decidida por el virrey don Pedro Meló de Portugal en los primeros días de 1797, pero los cometidos que se le asignaron fueron sensiblemente más amplios que los que había tenido la unidad similar en Buenos Aires. Esta se constituyó para defender a los vecindarios de los malones indios, mientras que a los Blandengues de la Banda Oriental, además de este objetivo esencial, se les cometió el de la defensa de las fronteras contra el tradicional enemigo portugués, y el de la represión del contrabando.

Al finalizar el siglo XVIII, la sociedad inorgánica carecía de especializaciones, solo concebibles en una organización adelantada. El Blandengue fue soldado, gendarme y aduanero. El virrey Meló de Portugal concentró en el nuevo Cuerpo los propósitos de defensa militar, de seguridad de las poblaciones civiles y de cumplimiento de las disposiciones aduaneras. La organización y el número se ajustaron al triple cometido. El Regimiento no parece haber reunido nunca la totalidad de sus elementos en una sola concentración, o mejor dicho, sus Compañías estuvieron destacadas en distintos puntos de la campaña de Montevideo y del territorio que constituía su jurisdicción militar.

En carta del 7 de enero de 1797, Meló de Portugal comunicó al Rey su propósito de constituir el Regimiento, y en la misma fecha se dirigió al Ministro de Real Hacienda de Montevideo para participarle las medidas destinadas a dar ejecución al proyecto, asignando $30.000 a los gastos de organización. Esta tuvo principio al pasar el gobierno de Montevideo del Mariscal de campo don Antonio Olaguer Feliú al Brigadier don José de Bustamante y Guerra. Y por una singular coincidencia de circunstancias, pasó también en esos días el bastón virreinal, de las manos de Meló de Portugal a las de Olaguer Feliú. En efecto, el primero de estos procónsules murió casi repentinamente en Pando el 15 de abril de aquel año, cuando se dirigía al este del país, en viaje de inspección militar.

Estos cambios en la dirección del gobierno no afectaron la ejecución del proyecto. El 10 de marzo un hombre de acción, joven aún, conocedor profundo del territorio y de las modalidades de su tiempo, recibió la misión de salir a campaña y buscar los primeros elementos para constituir el nuevo regimiento. Era don José Artigas. Y cumple destacar la fecha y la misión citadas, por la historicidad que ambas revisten en la vida del gran soldado» En efecto, hasta entonces Artigas había sido un hombre civil; a contar de aquella data, Artigas empezó a ser caudillo. Fue, con certeza, gracias a su ascendiente natural y a la autoridad que emanaba de su persona, que recibió el mandato de salir a campaña y de traer hombres dispuestos y capaces de desempeñar los deberes asignados a los Blandengues. Artigas cumplió la orden recibida y trajo a Montevideo los primeros cincuenta soldados. El caudillo nacía y el Regimiento de Blandengues se formaba.

Por real orden del 12 de mayo del mismo año, don Carlos IV daba respuesta a la carta que el Virrey Meló le había escrito el 7 de enero. La creación del Cuerpo de Blandengues de la Frontera de Montevideo recibió la aprobación real. Esa comunicación llegó a manos de Olaguer Feliú, a la sazón en Montevideo, al finalizar agosto. El 4 de setiembre, el nuevo virrey ponía su firma al pie del documento por el cual se tomaba razón de la real orden. El 23 del mismo mes, se nombraban los primeros oficiales, y el 6 de octubre se extendía el despacho de Comandante de la nueva unidad a favor del Sargento Mayor don Cayetano Ramírez de Arellano.

Llama la atención la rapidez con que se procedió a fundar y organizar el Regimiento de Blandengues, en una época que precisamente se caracterizaba por la lentitud de los procedimientos y el aplazamiento indefinido de las resoluciones. Debe deducirse que se sentía en grado máximo la necesidad de disponer de una fuerza militar veterana y homogénea, y que existía un acuerdo entre los hombres que compartían las responsabilidades del gobierno en Montevideo y Buenos Aires.

La unidad se constituyó con ocho Compañías de cien hombres cada una, y se designó su oficialidad mediante una selección previa de veteranos procedentes de los dos Cuerpos de milicias montevideanas y de los infantes, dragones y Blandengues de Buenos Aires. Su citado jefe, Ramírez de Arellano, era miembro de la ilustre familia española de ese apellido y primo del Marqués de Sobremonte. Realizó casi toda su carrera en el Río de la Plata. Fue nombrado ayudante de la asamblea de infantería de Buenos Aires por despachos fechados el 30 de octubre de 1784; promovido a Capitán graduado del mismo Cuerpo el 20 de febrero de 1793, y ascendido a Sargento Mayor el 6 de octubre de 1797 con el cometido susodicho de mandar la nueva unidad. Estuvo al frente de los Blandengues durante diecisiete años, hasta el aniquilamiento del Cuerpo durante el sitio de Montevideo por las fuerzas de la independencia.

Siguiente



Frases del Ideario Artiguista






© 2001 CMGA. Consúltenos para reproducir información de este sitio.